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¿POR QUÉ LEER?

junio 3, 2020

¿POR QUÉ LEER?

“La lectura es para la mente lo que el ejercicio es para el cuerpo”

– Joseph Addison.

Siempre he pensado que no todos debemos tener los mismos gustos, somos libres de escoger en qué actividades invertimos nuestro tiempo.

Sin embargo, cuando hablamos de la lectura, nos referimos a una “experiencia silenciosa y personal” que todos deberíamos adoptar como un hábito de vida.


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Cuando una persona decide leer, es motivada por una importante razón. En ocasiones, esta razón no es más que el deseo de cambiar un hábito, un pensamiento y hasta un sentimiento; y es que los libros, tienen el poder de cambiar la percepción que tenemos de nuestro entorno.

A través de las historias (reales o no) y testimonios de otros, podemos descubrir debilidades, fortalezas y habilidades propias, que nos ayudan a construir nuestra mejor versión.

¿POR QUÉ LEER?
¿POR QUÉ LEER?

Los hábitos son las conductas que rigen el actuar diario, y leer es uno de los que proporcionan mayor bienestar personal, literalmente podemos decir que su resultado es “salud para la mente y cerebro”.

Los beneficios de la lectura son múltiples:

  • Estimula el intercambio de información y conocimiento.
  • Mejora la concentración, análisis e interpretación de textos.
  • Desarrolla las habilidades de expresión y lenguaje.
  • Aumenta la creatividad, la imaginación y la empatía.
  • Previene el declive cognitivo.
Neurólogos y psicólogos recomiendan “la lectura como método preventivo del alzheimer y de muchas otras afectaciones neurodegenerativas”

Sin duda alguna, los Colombianos estamos leyendo cada vez más. Según la información más reciente de la Cámara Colombiana del Libro CCL (2019), se sitúa que un colombiano en promedio lee alrededor de 2,7 libros por año, frente a los 1,9 registrados en el 2014.

Nos falta mucho para ser un país amante de la lectura, sin embargo, poco a poco vamos avanzando.

“Si cambia tu mente, cambia tu entorno”

…Te decides a leer?

Por: Angie Sanjuanelo.



En la publicación de hoy:

    Fragmento del libro:

    Durante muchos años he escuchado y recibido en consejería a muchos ministros, creyentes recién convertidos y aún profetas que desean compartir y aprender algo más acerca de los dones y del ministerio profético.

    El deseo del autor

    Me gustaría iniciar esta travesía por el fascinante «universo» del profeta de DIOS, diciendo que si hay algo que debes saber acerca del llamado y de la gracia entregada al ministerio profético.

    Deberás leer en su totalidad este ejemplar y luego toda la colección.

    Sé en mi espíritu que te ayudará a dilucidar algunas cuestiones e interrogantes difíciles de contestar por la mayoría de los líderes de la Iglesia contemporánea.

    Juntamente con la Escritura sabia e inspirada de la Biblia, explico de manera sencilla este conjunto de misterios y maravillas que DIOS ha regalado a sus ministros Los Profetas.

    La base del relato

    Basado en la Palabra de DIOS y en mi experiencia personal en el campo desde hace diecisiete años, quiero mostrar algunos detalles no pequeños, muy importantes en el llamamiento.

    Si eres llamado o no al Ministerio profético, cuando termines este volumen, tendrás sin lugar a dudas la respuesta en tu corazón.

    Uno de los acontecimientos más remarcados en la vida de un creyente es el día en el que DIOS le llama al servicio en el ministerio.

    El llamamiento de DIOS, como seguramente muchos ya saben, no depende del hombre ni de sus méritos, ni de sus razones.

    Solo por gracia

    DIOS llama a quien Él quiere llamar y le entrega la capacidad que necesita en todas las áreas para que pueda ejercer el llamado al ministerio que le ha sido dado

    →Salmo 68.18 [Subiste a lo alto, cautivaste la cautividad, Tomaste dones y los diste a los hombres, incluso a los rebeldes, Para habitar entre ellos, ¡Oh YH Elohim!]. 

    Jesús cumple lo anunciado

    Este suceso profetizado por el salmista tantos años atrás, se hizo realidad en el momento en que JESÚS desciende a las profundidades de la tierra después de su muerte y resucita subiendo hasta el trono mismo de DIOS

    →Efesios 4.8 [por lo cual dice: Cuando ascendió a lo alto, Llevó cautiva una hueste de cautivos, Dio dones a los hombres].
    Es menester ahora, entender uno de los misterios que encierran estos versículos para comprender un poco más el asunto del llamado.

    Podemos entender que los dones ministeriales de los que habla el salmista tienen cierta concordancia con lo sucedido después con JESÚS en el establecimiento de la Iglesia.

    El detalle está en entender que aún a los rebeldes les dio dones para que habitara entre ellos YHVH DIOS.

    Algo en particular, que muchos creen hoy en día, es que los dones solo pueden verse en la Iglesia o en ciertos personajes «especiales», pero el salmista aclara que los dones fueron dados también a los rebeldes.

    Pudiendo entender por rebelde al impío, al incrédulo, o bien al hermano de la Iglesia que está en desobediencia o rebelión.

    Es decir, JESÚS derramó dones sobre los buenos y los malos para que siempre su poder, su presencia y su gloria estuvieran presentes en la vida de todos y nadie tuviera excusa para no buscarle, honrarle, adorarle, y más allá… servirle.